PODCAST DOCTORLEY EPISODIO 9 ¿QUÉ HACE UN ANTROPÓLOGO FORENSE?

En este episodio de DOCTORLEY, abordamos el mundo de la antropología forense de la mano del Dr. Bernardo Perea.

Personajes como Cervantes, Quevedo y el General Prim, se asoman al programa de la mano del Director del Museo Antropológico y Medicina Legal de la Universidad Complutense de Madrid. https://www.ucm.es/cultura/m.forense

En la sección de noticias descubriremos la posibilidad de algunos seres para reproducir su propio cerebro en caso de amputación, los efectos de respirar partículas del suelo lunar y la asombrosa utilidad de una piel de pescado llamada tilapia.

Analizaremos una sentencia sobre el fracaso de implantes dentales y la importancia de la prueba pericial.

Todo desde la perspectiva de un abogado que trabaja en el ámbito sanitario.

Con el Dr. Bernardo Perea momentos antes de iniciar la entrevista

Paciente con quemadura tratado con piel de tilapia.

En el Congreso de la Sociedad Valenciana de Reumatología.

ABOGADO DERECHO SANITARIO

Grabando la presentación del capítulo en el Templo de Debod.

 

EL ANTROPÓLOGO FORENSE  

Acaricié el cráneo y noté las suturas que lo unían. Se trataba de un individuo joven, sin identificar, posiblemente del siglo XIX. Impresiona notar el áspero peso de una cabeza entre las manos. La estancia tenía una mesa de disección y las paredes se revestían del mudo testimonio de cientos de individuos. Estaba empezando la entrevista…

Cuando pienso en la figura del antropólogo forense, no puedo evitar imaginarme a un médico descendiendo por un  terraplén, con las botas derrapando en huesos y ceniza. Sobre el terreno,bajo el sol, les esperan los pacientes arqueólogos, mimetizados con el terreno.

Pero la realidad es menos romántica y aunque en ocasiones, su trabajo les permite trabajar bajo las cúpulas en ruinas de algún monasterio perdido, lo cierto es que su trinchera laboral se encuentra en un laboratorio.

Las lentes del microscopio atraviesan el velo de la descomposición hasta el inmaculado espacio que ocupan los átomos, allí se encuentra la identidad perdida del individuo, la verdad que el antropólogo forense busca.

El Dr. Perea me comentó que ante la presencia de un personaje histórico, esqueletizado o momificado, se experimenta una cierta anodinia científica. Creo que ocurre en todas las profesiones, del mismo modo que un bombero atraviesa las llamas, pensando en lo que cenará esta noche, un paracaidista bosteza al atravesar las nubes o un cirujano se asoma al interior de un ser humano. Todo al final adquiere cierta rutina.

Pero sostener el cráneo de Quevedo o los restos de Cervantes, te obligan cuanto menos a una reflexión. Pues aunque ambos comparten el mismo material que el resto de sus congéneres, sus obras les hacen inmortales, más allá de sus cenizas y no puedes evitar sentir un gran respeto ante su presencia.

Los antropólogos forenses, devuelve a la luz nuestra identidad, lo que fuimos algún día, y ese descubrimiento, nos hace grandes, nos diferencia, del anónimo cráneo que cabe entre unas manos.

Ramiro Urioste

 

 

Suscríbete al blog por correo electrónico

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.