PODCAST EPISODIO 15. CIRUGIA MEDIEVAL Y EL ARTE DE LA ANESTESIA

Llegan nuestros segundos episodios de cada mes, el complemento perfecto a los episodios sobre especialidades.

Quince minutos en tres nuevas secciones que todavía no tienen un nombre definitivo…:

-«Reflexión digital», con la creación de artículos inéditos y leídos por sus propios autores.

-«Spoilers de la historia», medicina asombrosa del pasado y el futuro que está por venir.

-«Desconectados», una sección para relajarse descubriendo libros, viajes y actividades culturales.

ROBERTO RUIZ ABASCAL

 

 

En este episodio emitido desde la Dehesa de Navalcarbón, en la Rozas ( Madrid ), el Dr. Roberto Ruiz Abascal nos hace el honor de leernos su artículo sobre el espíritu de la anestesia.

 

 

 

 

En la sección de «Spoilers de la Historia» conoceremos la historia de un ingenioso cirujano y la flecha destinada a matar a un futuro rey.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por último os aconsejamos la lectura de un libro imprescindible, Farenheit 451 de Ray Bradbury.

 

Artículo Dr. Roberto Ruiz Abascal –ANESTESIOLOGÍA Y REANIMACIÓN.

En el siglo XXI mucha gente sigue sin saber qué es exactamente la Anestesiología y que hace un anestesista.

Podríamos decir que todo comenzó a cambiar en Connecticut en 1.844 cuando se le hizo aspirar a un paciente gas nitroso, para poder extraerle un molar sin que este sintiese  dolor… Después llegó el éter…

Precisamente el pasado 16 de octubre se celebró el día mundial de la Anestesia, donde se conmemora la primera administración pública de este anestésico general. Fue William Thomas Morton el 16 de octubre de 1946, quien administró el éter con éxito, en el Massachusetts General Hospital de Boston (EEUU), dando origen a la cirugía sin dolor y al inicio de la anestesia moderna.

El desarrollo de la anestesia a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, ha jugado un papel fundamental en el desarrollo de diversos ámbitos de la medicina moderna. Por ejemplo, las Unidades de Dolor o las UCI ( Unidades de Cuidados Intensivos). Estas tienen su origen en el tronco común del conocimiento científico y técnico aportado por la anestesiología.

En la actualidad vivimos en la denominada “Era de la Cirugía Global”, en la que se realizan alrededor de 300 millones de intervenciones quirúrgicas anuales en el mundo. Estas intervenciones, desde las más sencillas y comunes hasta las más complejas, como los trasplantes de órganos, serían impensables sin la aparición y el desarrollo de la anestesia.

Pero, ¿Qué es un anestesista y en qué consiste nuestra labor?

En primer lugar, tengo que dejar claro que el profesional que se dedica a la anestesia es un médico que ha cursado una especialidad.

Sí, un médico, lo digo porque muchas personas creen que es un tipo de enfermero o enfermera.  Se trata de una profesional, que ha realizado la carrera de medicina y que posteriormente ha realizado una formación que dura entre 4 y 5 años más para formarse como anestesista.

 

¿Y qué es lo que hacen los anestesistas? Simplificando, podríamos decir que cuidan y protegen al paciente que va a ser sometido a una intervención quirúrgica, o a una prueba diagnóstica o terapéutica. Pero también “cuidan” del cirujano y su equipo, facilitándoles el trabajo para que lo realicen de la mejor manera para el paciente.

 ¿Pero cómo es nuestro día a día?

En primer lugar, la relación de un paciente y un anestesista comienza en la consulta de preanestesia o preoperatorio. El anestesista estudia el estado de salud del paciente y el tipo de cirugía al que va a ser sometido. En función del estado físico, se solicitan algunas pruebas, que no siempre son las mismas y depende del criterio del anestesista y del tipo de cirugía.

 

Se toman en cuenta las preferencias del paciente respecto del tipo de anestesia a administrar, (siempre que se pueda tener en cuenta el deseo del paciente) y se elabora un plan anestésico. También se realizan peticiones tales como si se necesita UCI o sangre, y se explica al paciente en qué va a consistir el proceso anestésico, quedando plasmado en el documento de Consentimiento Informado que se acompaña al informe preanestésico.

La siguiente fase, en la que el anestesista y el paciente vuelven a tener contacto, es en el quirófano, donde se va a llevar a cabo el acto quirúrgico. Ahí el papel del anestesista es fundamental, comienza recibiendo al paciente y comprobando que todos los documentos están correctos, el informe de la preanestesia y los consentimientos de anestesia y de la cirugía. Aquí el anestesista, contacta física y emocionalmente con el paciente y le tranquiliza explicándole lo que va a suceder. A continuación, al paciente se le monitoriza con el electrocardiograma, el nivel de oxígeno en la sangre y la tensión arterial iniciándose la anestesia.

Durante la misma el paciente será sometido a la agresión quirúrgica y es papel del anestesista que la fisiología del paciente no se resienta, de manera que podríamos decir que el anestesista asume las funciones vitales y fisiológicas del paciente, por lo tanto, el anestesista se “convierte en el paciente”. Al tiempo, facilita el trabajo al equipo quirúrgico haciendo así que todo el proceso quirúrgico transcurra sin incidencias.

Posteriormente, sucede el despertar del paciente y el paso del mismo a las diferentes unidades de Reanimación o despertar, donde se cuida de ellos y se les proporcionan en muchas ocasiones cuidados críticos, constituyéndose así en profesionales especializados en cuidados de este tipo en cualquier ámbito quirúrgico y médico, tanto de forma aguda como pacientes crónicos.

Pero no todo es anestesia general, también está la sedación para la realización de múltiples pruebas diagnósticas, como son las endoscopias digestivas, las broncoscopias, los ecocardiogramas trans-esofágicos así como los procedimientos invasivos de cardiología y radiología.

También controlamos del dolor, cuando otras especialidades no pueden manejarlo, ahí somos los líderes.

Eso es lo que hace un anestesista, de manera que la próxima vez que tenga que ser sometido a una prueba diagnóstica o terapéutica o a un proceso quirúrgico, pregunte por el anestesista y no deje que le digan que no es necesario.

No quiero terminar este breve recorrido sin mencionar a dos personas.

Este año 2019, en la conmemoración del “Día de la Anestesia”, los especialistas en Anestesiología y Reanimación recordamos especialmente la figura del Dr. Peter Safar (Viena 1924 – EEUU 2003), médico especialista en anestesia, y padre de las modernas técnicas de Resucitación Cardiopulmonar.

Quiero recordarle, porque se estima que cada año se producen en España alrededor de 40.000 paros cardiacos, uno cada 13 minutos de media, de los que apenas sobreviven el 10%.

Solo una de cada cinco personas que sufren un paro cardiaco recibe maniobras de resucitación y únicamente el 6% de la población sabe cómo iniciar unas maniobras básicas de resucitación.

Peter Safar fue pionero en el estudio, aplicación y enseñanza de métodos de primeros auxilios que hoy configuran la denominada “Cadena de Supervivencia”. Extender su labor de enseñanza a la población general en técnicas básicas de atención a la parada cardiaca, puede hacer disminuir su elevada mortalidad y ayudar a salvar millones de vidas en todo el mundo.

Y acabo con una mujer, la estadounidense Victoria Apgar, anestesista que creó el test de Apgar, test utilizado en todo el mundo para evaluar la salud de los recién nacidos y que redujo y sigue haciéndolo la mortalidad infantil en todo el mundo…

Dr. Roberto Ruiz Abascal

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